Steve Blank y Lean Startup, el método de emprendimiento basado en evidencias

Steve Blank y Lean Startup, el método de emprendimiento basado en evidencias

Dentro del mundo actoral es bien conocido el sistema Stanislavski, a veces referido como “el método”. Nacido en el teatro ruso de finales del siglo XIX, y retomado en la industria de Hollywood, “el método” es un conjunto de pautas y técnicas para mejorar la interpretación que ha dejado huella en el mundo del teatro y el cine. Aunque ha tenido evoluciones y modificaciones a lo largo del tiempo sigue siendo una referencia clave en el mundo de la interpretación.

Al igual que “el método”, en el mundo de los negocios, el Business Plan era el método clave para diseñar un negocio. Hace no mucho tiempo el director de Westinghouse, Marc Vidal, aseveraba aquello de “Muerte al business plan”. Una declaración de intenciones de lo anticuado de la planificación teórica y detallada en el mundo líquido, digital y en constante cambio, del que hablamos habitualmente en Westinghouse.

¿Cual es entonces ese cambio significativo en la manera de concebir los negocios en el contexto actual y en concreto de las startup? Pues el casi omnipresente “Lean Startup”, que ha sido teorizado y descrito en gran parte por Steve Blank, protagonista de la conferencia que este mes nos sirve de guía. Una conferencia en la que el propio Steve Blank repasa los hitos de su propuesta y explica brevemente el método Lean.

Startup es el apellido de este método y a pesar de que ya es un término que está por todas partes, merece la pena la concisa definición que se aporta en esta conferencia: “Una startup es una organización diseñada con un modelo de negocio escalable y repetible”. El término actualmente es usado para casi cualquier empresa emergente basada en tecnología. Este es el principal campo de actuación para Lean Startup, aunque es aplicable a otro tipo de organizaciones, incluso es aplicable a procesos en diferentes campos pues aporta una nueva forma de pensar la actuación empresarial.

Las startups no son versiones en pequeño de las grandes empresas, de hecho las startups todavía no conocen su modelo de negocio y tienen que basarlo en hipótesis que luego el mercado validará o no. En el pasado esas hipótesis se basarían en una cuidada planificación y estudio, con proyecciones económicas y de mercado a varios años vista, en contraposición, Lean Startup considera que cuanto antes podamos obtener feedback de los clientes mejor, pues a partir de ese aprendizaje podemos validar las hipótesis iniciales o pivotar nuestro modelo de negocio a una solución que se adapte a lo que hemos aprendido.

La concretización de este método tiene tres fase bien diferenciadas: “Business model canvas” (lienzo del modelo de negocio), “Customer development” (Validación de hipótesis en el cliente) y “Agile Engineering” (Desarrollo ágil).

En la primera, el modelo de negocio se describe en un panel que permite estructurar de modo muy rápido, sencillo y visual las claves de un negocio. Es la parte de las hipótesis del modelo de negocio.

La segunda fase es la validación de hipótesis en clientes reales, o como Steve Blank suele decir “Get out of the building”; salgamos a validar las hipótesis con clientes, reuniéndonos con clientes, ofreciendo el producto en modo reserva, con crowdfunding, o de cualquier modo que nos permita testar el interés con algún tipo de métrica. La clave de Lean es adaptarse al máximo a las necesidades del cliente.

La tercera es la construcción del Producto Mínimo Viable, es decir, la mínima expresión de nuestro producto construida con metodologías ágiles. Al disponer del producto podemos comenzar a obtener datos y métricas de uso, consumo, crecimiento… Y con ellas llegan las evidencias que validan o no nuestras asunciones iniciales.

Finalmente en base a lo aprendido volvemos a modificar el modelo de negocio, la relación con los clientes y modificamos/ampliamos el producto mínimo viable.

Una parte clave de Lean y de los nuevos tiempos es la posibilidad de medirlo todo. Es algo de lo que hablaremos en alguno de los próximos The conference en Westinghouse. La evolución tecnológica nos permite medir todo tipo de cosas, desde las visitas y comportamientos de los usuarios en una web, nuestro rendimiento deportivo cuando vamos a correr, el sentimiento que genera un producto en redes sociales o incluso en un escaparate analizando los gestos visuales. Sólo viendo la evolución de Google Analytics nos podemos hacer una idea de lo que supone introducir métricas en un espacio digital y reconvertir totalmente la manera en que se crean negocios online. Volviendo al método para emprender que estamos describiendo, la posibilidad de medir permite conocer al cliente y aprender sobre el negocio, base de la siguiente iteración del modelo de negocio y del producto. Quizá esa funcionalidad que tanto mejoraría nuestra app realmente no está siendo casi utilizada, nuestros clientes perciben mucho valor por el servicio y no lo pagan pero si pagan por esos “stickers” graciosos. Mida reflexione y cambie; al fin y al cabo tampoco parece tan revolucionario.

Los puntos clave para conocer este cambio en la concepción y desarrollo de proyectos empresariales, son tres y ayudarán al lector interesado a profundizar en este tema. En primer lugar, la publicación del artículo “Why lean startup changes everything” en Hardvard Business Review y que ha sido de los más exitosos de todos los tiempos en esta revista, seguidamente el curso “How to build a Startup” en la plataforma de aprendizaje online Udacity, imprescindible su libro “The startup owner’s manual” y su blog en el que concentra información y links sobre el tema, y cerramos el círculo en Launchpad Central, una plataforma web que concentra la información y los procesos iterativos de Lean para todos aquellos que quieran llevar a la práctica un proyecto siguiendo el método Lean Startup.

Steve Blank con Lean Startup propone un cambio de paradigma que frente al trabajo y estudio de las hipótesis tradicional, propone la búsqueda constante de evidencias que permitan aprender con la validación del mercado, basada en iteraciones rápidas del producto para estar lo más cerca posible del cliente y no de la mente del emprendedor. Es una aproximación más próxima al método científico, que desconfía de las hipótesis hasta que no son probadas y que permiten fallar pronto y fallar barato, como paso previo a dejar de fallar.

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